martes, 26 de junio de 2018

SEXO EN EL CEMENTERIO II

Aún me dolía el sexo al pasar suavemente la esponja enjabonada por él. Hacía mucho tiempo que nadie me había follado así, en realidad que nadie me había follado, ése hombre era el mismo diablo pensé. Con ése remordimiento acabé de aclarar mi piel con el agua fresca de la ducha, mientras me venían latigazos de aquel polvo en el cementerio, sus dedos en mis pezones y mi sexo hambriento de él  y mi boca que tanto le había deseado, ahora !por fin pude besarle!  No lo había reconocido al principio  con aquel talante y ése sombrero provinciano. No lo esperaba, ¿cómo lo iba a esperar después de tantos años? ensimismada en la limpieza de la lápida de mi marido muerto que aunque ya había pasado un tiempo  le echaba de menos, cuando murió me di cuenta de lo mucho que le quise y que elegí bien a mi compañero, nada era igual sin él, los paseos por la playa, el monte, todo se había tornado gris, ni siquiera de ése amante secreto me ilusionaba nada, había dejado de escribirme, así poco a poco, así que no supo nunca tampoco de mi pérdida, yo sé que como otra vez, decidió dejarlo estar y ésta vez ya sería para siempre, no había más tiempo,  pero cuando se quitó el sombrero  y vi sus ojos amielados  con aquel destello diabólico, supe que era él, ¿como había llegado hasta aquí ? Volví a recordar cómo me penetraba desde atrás y volví a sentirme excitada, aquello no podía ser decente, yo no soy un monstruo sin sentimientos, pero también me gusta mi lado oscuro, tener algún amante esporádico, un secreto para mi sola, algo que no fuera de nadie, alguien que nadie conociera y del que nadie supiera, Nunca lo he hablado ni si quiera con mis más íntimas amigas que me cuentan cosas que a nadie contarían, Cris muy de niña, Vidala hasta muy entrada en años y desde hace años ya, Julissa que nada más empezamos a hacernos confidencias me contaba las bondades del sexo anal, hasta que un día me pidió que la acompañara al médico porque le habían salido unas hemorroides tremendas. Jajaja, le dije -eso es por el sexo anal-. Pero lo negó. me contó que la primera vez que lo descubrió fue con un político con el que trabajaba en su despacho de abogado, un hombre joven con aspecto antiguo, vestido de gris y grandes gafas y algo de barriguilla, alguien de quien no podía esperarse algo así, pero... Me contó que estaba muy excitada, que cambió el tío de canal y entró suave, suave y me sentí deslizar en una especie de dolor gustoso y que cuando notó lo que le estaba haciendo cayó en una contradicción enorme, entre que era una golfa sin remedio y que se estaba excitando con locura lo que le produjo un deseo inmenso que le hizo sentir vahídos en la cabeza y caer entregada sobre las sábanas dispuesta a ser sacrificada como fuera. Me dijo que deseó que volviera a ocurrir y ocurrió, que fue placentero, pero que nunca llegó al paroxismo aquél. 
Nunca conté a nadie lo del transportista aquél.
Cada vez que veía el camión aparcado en nuestros lugares secretos cuando regresaba del trabajo a casa, sabía que un buen polvo me esperaba y empezaba a sentirme excitada, me sentía culpable y deseaba tener fuerzas para irme, pero también me daba cuenta de que cuando pasaba por ese lugar miraba hacia atrás con la esperanza de ver aparcado ese camión, de oír ese motor o de escuchar ese claxon, pero creo que debía ser el llevar una vida corriente, con esa falta de comunicación en la que habíamos caído, no le voy a culpar, también debí ser yo quien hizo que llegaramos hasta ahí. Al final era aparecer ese dichoso camión y empezar a vivir un sufrimiento que se disipaba al sentir  mojar las bragas. Me aguardaba tranquilo en el bar tomando un cubata, sabía que unas horas divertidas me esperaban, era más  bien eso lo que me apetecía y el sexo que vendría después era como una recompensa que le debía por la charla, la comunicación, ese rato con esos parroquianos del bar o esos locos de los billares. Nos  dábamos un beso sin lengua a modo de saludo, tenía unos labios sensuales, rojos y húmedos, con un aliento dulce a ron y a tabaco negro, hablábamos un rato, se preocupaba por mis cosas, subíamos al camión que era  grande, con una cabina bien equipada, pero con mil trastos por ahí todas revueltas, cuadernos arrugados, bolígrafos, albaranes, paquetes de tabaco, condondes y yo a veces ponía un poco en orden todas esas cosas y se enfadaba, decía que luego no encontraba nada y me hacía reír. Era de su propiedad, con el logotipo de la empresa para la que trabajaba y poníamos rumbo a tomar un bocata, me gustaba acompañarlo con unos berberechos o mejillones en conserva,  una partida de billar con otro cubata y el final de la noche se remataba con su tiempo de sexo. El deseo me atenazaba para entonces,  los lugares estaban cercanos pero apartados, siempre empezábamos con besos, comiéndonos la lengua mutuamente y quitándonos la ropa poco a poco, me chupaba los pezones dulcemente y bajaba una de sus manos a mis bragas, me las quitaba y me dejaba libre y lista,  antes yo saboreaba su espléndido miembro, un prodigio de la naturaleza, 22 centímetros y lo se porque un día entre risas se lo medí, dicen que el tamaño no importa, vaya así importa, porque uno de los estímulos que nos ponen en ese estado de excitación es el visual y ver una cosa así excita y alegra la vista. Me decía que algunas chicas jugueteaban con él, decían groserías pero les daba miedo introducirselo al final y eso le hartaba. Me gustaba darle placer, hacerle mamadas largas y muy muy lentas,  él me avisaba cuando debía parar  para seguir de forma más intensa, yo arriba y mis tetas en su boca, pin pan pin pan, siempre acababa yo primera, todo un caballero en la cama y luego casi siempre me ordenaba ponerme a cuatro patas y me sentía algo humillada, esa forma de mandar, pero a la vez me excitaba esa seguridad y siempre obedecí y nunca me frustró, al contrario me quitaba esos miedos, esos remilgos  y pan pan pan, notaba sus huevos fríos, helados rebotando en mi culo. La primera vez me sorprendió eso tan frío y hasta me reía por dentro de ese golpeteo, zas, zas, zas, y ¡pam! poco tiempo después, siempre corriéndose fuera, sin riesgos decía él !Como si la marcha atrás lo fuera ... !
Hoy me levanté quebrada por la parte de la cintura no sé por qué, la verbena de anoche fue intensa  y me pasé con las copas, como cuando tuve de amante a aquel que  amaba mi sombra como le amaba a él desde siempre. Y él  sin saberlo había cruzado un umbral al pasar por la cripta  e instantáneamente se cruzaron nuestros mundos paralelos. Quiero volver allí, volver a encontrarme con él, ahora de nuevo tengo su teléfono y junto con ésta realidad y la otra seguro volveremos a vernos, aunque sea cuando él duerma y su alma vaya a encontrarse con la mía.

viernes, 22 de junio de 2018

SEXO EN EL CEMENTERIO

Ese día restallaba la luz en mis ojos de forma que me sentí feliz, pero también debió restallarme en el alma, porque me sentía poderoso, pleno, absolutamente seguro de mi mismo, algo se derramó en mi sangre como cuando estas en un duerme vela y de pronto notas que el cerebro inyecta una sustancia en tu sangre, algo que se derrama por tus venas y notas como riega como en un torrente tu cabeza, tus extremidades, todo tu cuerpo y te sientes caer en un sopor, en una molicie que te desmaya y cuando despiertas, si eres capaz de recordarlo, sabes que has caído de lleno en los brazos de Morfeo. 
Así me sentía yo esa mañana cuando salí a pasear, más que andar levitaba, sentía una fuerza mental asombrosa y después de subir esa cuesta, no sentía el cuerpo, ni la respiración, sabía que era feliz, estaba alegre, me daba cuenta y pensaba cuánto duraría eso, era consciente de que aquello no iba a durar y quería aprovecharlo, no sabía cómo porque mi intención era pasear para "bajar el colesterol", salí sin rumbo y sabía que un par de horas después estaría sentado en mi sillón junto a la ventana, con la persiana a medias creando un ambiente agradable, leyendo y esperando la hora de comer. Quizá meditaría y lo mismo quedaría dormido unos minutos mientras ella trajinaba en la cocina y la oía subir y bajar de la calle donde da de comer a unos gatos salvajes a quienes adora y quienes de vez en cuando dan un zarpazo cuando a alguno de ellos le hace menos caso del que ellos creen merecer.
Ese día no era yo, era Maciste, Hércules, Sade y sobre todo Valentino o don Juan redivivo, pero sabía que no pasaría mucho tiempo en volver a ser yo otra vez, un cualquiera. Decidí así de pronto cruzar el cementerio buscando la sombra, porque pasar por delante de aquella tapia interminable seria duro, donde se reflejaría el sol de medio día y me aplanaría el cuerpo y cómo no, el ánimo. Iba radiante, con mi camisa rosa de popelín con dibujos de cachemir y mi sombrero blanco al que le había aplicado un trapo en la cinta para esconder el óxido de sudor que le daba un aspecto feo y desaliñado. La cinta esta me la hizo ella, la de los gatos y los gorriones en el alféizar de la ventana con el borde de un vestido print amimal que recortó,  bordó e hizo con él un nudo en el lateral. No pisaba el suelo, casi saltaba a cada paso, delante de mi veía el cementerio, crucé por todo el centro y pasé por una plazoleta con hierba y al fondo un poco más lejos vi un monumento, la cripta de los caídos en la guerra civil, vencedores y vencidos todos juntos. Una vez pasé y dentro se está fresco y más allá a ambos lados los cipreses, varias calles que bajan y suben y desembocaban en la entrada principal donde está la iglesia y algunas otras dependencias. Pasé por una entrada posterior y entré por una portezuela, era una zona abierta llena de nichos de esos donde entierran a la gente en la pared, no me gustaría que me enterraran en una pared, pero una vez muerto qué más da, donde mis deudos les venga mejor, ese día no me importaba porque no iba  a morir nunca. Había dos zonas iguales a izquierda donde la luz se rompía entre el hormigón enjabelgado de los nichos que siendo una zona nueva era más antigua y repleta; y la zona de la derecha de esa rosaleda central e incipiente, donde restallaba el sol pero que en la parte no vista daría la sombra, esa misma sombra que veía yo en la parte izquierda. Me salió entre los agujeros para aparcar personas muertas una mujer que levantó la voz y dijo algo. Supe lo que dijo, pero por aquello de que te pilla de improviso contesté ¿"eh"? y me fui a por ella con una decisión que me asustó. Sabía que me había reprendido por algo, que algo le había sentado mal. Repitió: 
- así no se viene a un cementerio
- ¿así como?
- así tan alegre, como si fueras de fiesta, con esa camisa rosa y ese sombrero,,, al menos podías habértelo quitado que estamos en un cementerio, además vas de paseo, a pasear ve por otro sitio.
- si hombre, con la que está cayendo.
Me echaba encima de ella, la atropellaba y se asustó, reculó, me hice consciente de su cuerpo, de su belleza, de su calidad. Tenía el pelo corto, muy negro, demasiado negro quizá, los ojos un poco ajados y tristes, más desanimados que tristes con un brillo apagado, pero una línea negra animaba aquella ventana del alma. Vestía una bata de trabajo moderna, pero bata a fin de cuentas, de colores azules, no recuerdo qué dibujos, pero era de un tono azul con un cuello y abotonada por delante hasta encima de las rodillas, una manga cortita, muy corta, más corta por el exterior que dejaba asomar unos brazos redondos, regordíos casi, muy torneados, el cuerpo tiraba a gordo, a sobrepeso pero con los kilos muy repartidos, caderas anchas, aún cintura, sin estómago pero con una barriguilla que marcaría el ombligo si no fuera por esa botonera que se abría un poco sobre un dobladillo que hacía como una pequeña coraza al asomo de las formas. Buenas pantorrillas y unos pies metidos en unas manoletinas negras que la hacían elegante, muy cepilladas y los pies, hay esos pies que me imaginaba cortos, gorditos, con unos dedos muy derechitos de esos  que a los hombres nos gustaría meternos en la boca uno a uno y ensalibarlos muy muy despacio y mirar de vez en cuando a su cara y ver si cerraba los ojos y notar si el pecho le subía y le bajaba en un jadeo. Pero no, siempre termina la cosa en rechazo.
El pecho le estallaba, quería desprenderse de aquella botonadura, pero la bata era tan bien cortada que no dejaba traslucir nada por el lateral, muy prieto y nada por arriba que además estaba cubierto por un pañuelo flojo como si lo hubiera llevado en la cabeza.
Me echaba encima de ella y reculó, recorté el espacio y me puse a deshacerle el nudo del pañuelo. El rictus de su boca hizo una media luna invertida, los ojos muy abiertos, dio cortos pasos hacia detrás, las manos sujetaban un cubo y un limpiahogar. Conseguí deshacer el nudo y tiré despacio de un extremo sin dejar de mirarla a los ojos que si al principio asustados, ahora sólo estaban muy abiertos. Dejó de recular, me miraba hacia arriba, le puse la mano en la nuca y le sequé el sudor de la cara a topecitos. Parpadeaba, La sequé el cuello, la nuca y debajo de la barbilla y entonces me miró intensamente, entornó lo ojos y separó los labios. Era el momento, la tomé de la cintura y la apreté contra mi. Noté un cuerpo duro, unos pechos consistentes. Bajé las manos y tiré de la nalga izquierda, noté cómo se empinaba sobre las punteras. Aún tenía los trastos colgando de las manos, le quité el cubo y lo dejé caer sin dejarla de besar, se soltó, miró a derecha e izquierda y hacia atrás, se metió detrás de los nichos a un par de metros y soltó junto al cubo el limpiahogar y la tomé por la espalda. Me cogió de la nuca y pude observar una hermosa axila a punto para depilar, dobló el cuello  lo mostró como para ser degollada, se lo ensalibé y dejé resbalar mis labios hasta la oreja, arriba y abajo, arriba y abajo, Mordí el lóbulo desprovisto de pendiente y lo sorbí, mientras mis manos recorrían toda su anatomía, unas caderas potentes y unos pechos poderosos en los que tropecé con sus pezones, duros, tiesos, una y otra vez. Debió notar mi polla tiesa, de lo que no me había dado cuenta hasta que empezó a mover imperceptiblemente el culo en círculos hasta que se hizo más que evidente. Exploré por sus caderas y notaba una braguita en los laterales muy estrecha, siempre sobre el vestido ese que me pareció una bata. Pude ver la calidad de su sujetador, fuerte, blanco roto, con mucho decorado y unos tirantes anchos con puntillas, como si fuera una combinación, el canalillo ancho que se arrugaba en el centro al apretar las tetas a la vez y volvía a su ser una vez sueltos, metí la mano y pude sentir en la yema de los dedos esos pezones tiesos, duritos, muy de punta y pasaban por mis dedos a derecha pop a izquierda zas haciendo resistencia, curvándose y dejando sitio y vuelta a ponerse derechos al paso de mis dedos, pop una vez, pop otra. Metí la mano derecha hasta el fondo del sujetador y zas, saqué una teta y zas, saqué la otra dejando el sostén hecho una piltrafa por arriba y eso sin soltar un botón. Ella besaba, besaba, se peleaba por besar, con ansia, ya me dolían los labios, me ardía la boca y cuando me separaba, la veía con los ojos cerrados boqueando, buscando mi boca como si fuera el agua cuando a un pez le separas de su ámbito. Bajé a su barriguita y busqué un hueco por donde meter la mano, solté un botón, noté esa tripa dura con un punto blando en el ombligo, fuerte en el pubis donde noté un bello escaso pero con mucha superficie, bajé y el bosque desapareció en una desierto alopécico y de pronto me deslicé en una grieta lúbrica muy abierta, donde empecé a estimular sin más espera el clítoris, lo que hizo que el movimiento circular del culo dejó de ejercer presión a temblar, temblar y temblar. Dejó de besar, se quedó parada, jadeaba en mi boca, intentando volver a besar sin conseguirlo, como una obligación hasta que cesó. Levanté la bata por un lado que no ofreció resistencia porque ella misma, sin darme cuenta había abierto los botones hasta donde yo me había abierto paso anteriormente. Era un tanga, me aflojé unos puntos el cinturón y me solté todos los botones del pantalón, levanté un lado del vestido y vi un enorme muslo y medio culo gordo con un punto celulítico pero muy sensual con un tanga con bastante tela en el centro, lo intenté bajar y dijo "no, apártalo", puso un pie sobre un nicho vacío, dobló la cintura hasta un punto sorprendente, a la vez empinó el cuerpo y se apoyó en la pared con la mano contraria. Le puse esa enorme polla que se me había puesto sobre la canal el culo, me pringué de esa gotita que sale antes de la eyaculación, la dejé resbalar por la raja del culo guiándome con la mano y con un movimiento hacia arriba la penetré, casi que se penetró sola, como si tuviera vida propia, como si su sexo y el mío se hubieran entendido, apoyó la cara en la mano que tenía en la pared y se dejó hacer. Era muy agresivo, pum, pum, todo movimiento parriba, noté de pronto que era una cuestión de caderas y riñones y todo comenzó a fluir más fácilmente pero violento, pum,pum parriba. Hasta que me dio una especie de vahído y se me aflojaron las piernas y comprendí que había terminado. Había sido rápido pero muy muy intenso. Me salí y derramé fuera. Ella se abrochó los botones, yo me puse el sombrero, se dio la vuelta y me miró con media sonrisa y la boca ardiendo.Sus ojos brillaban de otra forma.
- ¿No nos vamos a volver a ver?
- Escribe aquí tu número, la dije y le solté mi teléfono.
Salí al sol y me pareció más luminosos si cabe, hacía mucho calor, no había nadie por ahí, se veía a un moro fregando una lápida algo más allá, a lo suyo.
No me volví, me sentía algo fatigado, con menos ganas de pasear, pero muy muy poderoso. También notaba que no andaba tan alegre sino más calmoso.
Llegué a casa y edité ese número como Ernesto, Envié un wasap con mi contacto y me contestó, ¡vaya si me contestó!.

sábado, 31 de marzo de 2018

SEMANA SANTA

Semana Santa y fiestas populares con nombre religioso.
Ya publiqué hace tiempo que durante la transición quedó proscrita la Semana Santa y todas aquellas manifestaciones populares que olieran a viejo y a casposo que recordaran al franquismo, pero ya en los años 80, como un chorro de brandy en la sartén de un chef mediático, todos estos festejos dieron una explosión que puso de moda todo aquello que había quedado, no en el olvido, sino en la vergüenza de una sociedad que deseaba ardientemente ser como había sido hasta entonces y que en los primeros años de la democracia, reprimidos por aquellos que gritaban más fuerte, de los que se hicieron dueños de la calle, quedaron reducidos esos deseos a una muestra, restos de una voluntad popular vencida por los farrucos, los gritones y los fanfarrones de la política que impedían y aún hoy pretenden impedir que la voluntad popular se manifieste libremente, tomando la calle y lo que es peor aún, callando opiniones y actitudes políticamente incorrectas por medio de avergonzarlas por carpetovetónicas, reaccionarias y sospechosas de franquistas.
Cofradías deshechas, pasos acompañados por cuatro capuchones, o que ni siquiera podían salir por falta de jóvenes que cargaran sus imágenes, estadios de fútbol vacíos, corridas de toros bajo mínimos, zarzuelas, copla, cantantes relacionados con la caspa acallados, algunos de los cuales se declararon "socialistas de toda la vida" para poder seguir en su profesión sin sentir la crisis artística de la Transición.. Con lo que no se pudo fue con las fiestas populares con sus nombres de Santos y con los toros en en la calle, con esos "boux al carrer" levantinos que ayer y hoy son cantera de aficionados a la tauromaquia.
Si "la calle" es la que toma el pulso a la voluntad popular, está claro que esas manifestaciones populares con nombres de santos y sobre todo la Semana Santa, ganan por goleada en el partido de la realidad popular. Impresionante las multitudes congregadas en las aceras viendo pasar  las cofradías, increíble la cantidad de lugares que solicitan a La Legión su participación en sus procesiones. Pero aún continuamos con "el buen rollismo" y lo políticamente correcto. Recuerdo que se prohibió con la declaración de Estado Aconfesional, la participación del Ejército en las manifestaciones religiosas y sin embargo, poco a poco han ido volviendo a escoltar santos y guardar carrera en las procesiones del Corpus. Estos días las televisiones nos ahogan con retransmisiones de procesiones desde todos los puntos de España y el Ejército está presente donde le llaman, Ministra de Defensa incluida, todo pese a la aconfesionalidad del Estado. 
Si en esta democracia tardía y ya mayor de edad, quien más grita demuestra la manifestación de la opinión mayoritaria, no se quite la máxima de la aconfesinalidad del Estado, pero sí legíslese a favor de lo que la voluntad popular desea y en este caso es la presencia del Ejército donde sea requerido para dar mayor pompa y vistosidad a los actos populares.


jueves, 29 de marzo de 2018

CORRUPCIÓN Y POLÍTICA

En realidad este artículo no va en si de corrupción, sino más bien de política, de política de andar por casa, de cómo vemos la política desde nuestro puesto de observación, cómo sentimos a los políticos, cómo pensamos cada uno de nosotros en nuestro fuero interno, qué pensamos de la política, así en minúscula y de los políticos mediáticos y de esos pobres conocidos que quieren entrar en política desde sus asociaciones, sindicatos o partidos, dan manotazos al agua, chapotean en el lodo para hacerse un hueco y terminan mayormente hundidos al ser pisados durante la lucha por mantenerse a flote en las arenas movedizas o lo que es peor, intentan subirse a la talanquera de una plaza de toros de pueblo, pisoteados y arrebatados sus sitios por los participantes de un encierro ibérico en un mísero pueblo que pretende vivir de los que emigraron y vuelven por el verano y se enorgullecen de sus bárbaras fiestas patronales de verano, "en invierno el pueblo tiene 250 habitantes, pero en verano llegamos a 4000".
Lo de "corrupción" en el título, es sólo un vago intento de que alguien ponga la dichosa palabra en un buscador de Internet y salga este artículo, se equivoque, lo "pinche" y el blog lo contabilice como una "visita" y me haga algo más feliz, felicidad ingenua y pasajera, felicidad de bloguero que no se conforma con escribir, sino con ser leído a sabiendas  no solo de que va a ser olvidado, sino denostado por su opinión, lo que le va a dar unos minutos más de recuerdo.
Todo comienza con los vecinos de un lugar que se agruparon en entidades municipales para decidir unos impuestos para afrontar los gastos de mejora de su localidad y estos municipios se asociaron para acometer obras que beneficiarían a distintos pueblos y así sucesivamente hasta llegar a la Unión Europea en nuestro caso. Pero en primer lugar resultó que estas Instituciones se emanciparon de sus vecinos y se erigieron en un monstruo que devoró a sus creadores para mantenerse a si mismas, engullendo impuestos y esgrimiendo peregrinos argumentos y razones para crear otros nuevos que permitan ingenuamente saciar el hambre, un hambre ansiosa, una sed de desierto, una necesidad de engullir loca, como aquel pobre enfermo mental que deglute lo que le pongan delante con avaricia y a ciegas pasa aplacar la angustia que le viene de la ansiedad producto de su propia locura y que se levanta por la noche a idear cómo seguir zampando y piensa sitios donde esconder lo apoderado para luego, en soledad deglutir y maquinar nuevos métodos para conseguir más y saciar su hambre, hambre de democracia enferma.
Responsables de esa emancipación por los partidos del ciudadano son los mismos partidos políticos, que creados por y para definir una estrategia para decidir de qué manera se gastan los impuestos, los dineros del contribuyente, también se han olvidado de nosotros al llegar al poder, no somos más que su excusa y desde esta atalaya privilegiada intentan por todos los medios conseguir fondos  para su propia financiación con el fin de obtener su permanencia en el poder, fin último del partido, no así del político cuya necesidad estriba en mantenerse en algún cargo en el engranaje de la Administración para lo cual no duda en emanciparse de su propio partido en interés propio después de haber pisado cabezas y manos que impidan el agarre a la escalera de cuerdas de la política y haber provocado ahogamientos por no mirar atrás a ver quién necesitaba ayuda en ese naufragio o no haber tendido una mano para refugiarse del toro en la escalada al palco presidencial.
¿Son todos los que lo hacen? No, lo hace quien lo hace.
Y el votante hace una cosa igualmente lamentable, votar a los mismos pese a la corrupción imperante, a la supeditación de la responsabilidad política a la responsabilidad penal, a la mentira, a la acusación del prójimo de hechos que él mismo anteriormente ha cometido. ¡una cosa tan burda! ¿y porqué se hace todo esto? ¿por qué los partidos mienten y entran en la carrera por la financiación ilegal? ¡Porque funciona!.
En ti no funciona, ya lo se, tú eres muy listo, son en los demás que no miran un poco más allá, a los partidos emergentes, aún limpios, aún no corrompidos por la necesidad de mantenerse en el poder y mantenerse en la multitud infinita de cargos públicos que permite a cientos de sus afiliados acceder a las poltronas, poltronitas, sillones, mecedoras y descalzadoras del poder, donde se gana desde mucho, hasta muchísimo.
Merece la pena tentar a quienes tienen mucho que ganar para que financien al partido en el poder o a quien está en disposición a acceder a él y así obtener una rentabilidad a su inversión ilegal.
El absurdo llega hasta a repetir una y mil veces la ya tan manida, pero eficaz maniobra usada a lo largo de la historia de criminalizar  al otro, de acusarles de ser peores que nosotros, de tener que mantenerlos, de culpabilizarles de nuestros males, lo cual lleva al odio, cuando no a la guerra con tal de llegar al poder, aunque sea dividiendo y creando irrisorias taifas. Siempre hay desfavorecidos o ignorantes dispuestos a levantarse en armas o tomar la calle.

No seamos como aquel terrateniente que cuando le avisaban de que su Administrador le robaba, contestaba "pero este ya es muy rico, imagínese lo que me robará el nuevo hasta se haga tan rico como éste".
No, cambiemos de administrador, estemos vigilantes y a la más mínima sospecha volvamos a cambiar de administrador, ese es el privilegio y la obligación que nos proporciona la democracia.

domingo, 3 de abril de 2016

LA FIESTA DE LOS TOROS EN PELIGRO

Hará ya treinta años desde que que me inicié en la parte cultural de la tauromaquia asistiendo a otros eventos taurinos como conferencias, tertulias, visitas a ganaderías, museos, exposiciones, en fin a todo lo que oliera a toro y desde siempre oí hablar del peligro que corre la Fiesta Nacional, con frases ya típicas como "estamos matando la gallina de los huevos de oro", "cada uno va por su lado", "tenemos que movernos", "los antitaurinos nos están ganando la batalla" en fin y cuantas frases podamos imaginarnos para indicar lo mal que está la fiesta de los toros y la necesidad de hacer algo, ese "algo" que no se concreta y que sobre todo cuesta dinero que nadie quiere poner, amén de volver a la pureza de la fiesta donde todos están de acuerdo: promocionar las novilladas, dar paso a los toreros emergentes y dar importancia a las ganaderías no comerciales y a la necesidad de que las máximas figuras del escalafón toreen todo tipo de ganaderías y sobre todo esas que dan más disgustos que dinero hoy, pero que produciría beneficios para todos a más largo plazo. Pero la respuesta es la de los personajes del humorista José Mota, que diría aquello de "ve tu poniendo los cuartos o toreando tal o cual ganadería que si eso yo ya voy y pongo mis cuartos o toreo eso, pero hoy no... ¡mañana!".

Da la casualidad que tras una visita a la ganadería de Alcurrucén invitado por la Peña Taurina de Borox (Toledo) se me obsequió con un librito editado por la Diputación de Toledo sobre una conferencia que impartió el maestro Domingo Ortega en el Ateneo de Madrid el 29 de marzo de 1950, donde ya denunciaba el gran Paleto de Borox la situación actual de la fiesta, "Es muy curioso oír a los aficionados lamentarse sobre el estado actual de la fiesta, y yo les diría: ¿como pueden sorprenderse de esto? ¿Es que creen que esta situación ha nacido por ley espontánea...?" y viene a decir lo mismo que se ha seguido diciendo hasta ahora y que seguirá diciéndose hasta siempre o hasta que en los estertores de la Tauromaquia alguien haga lo que hay que hacer, PONER DINERO o dicho de otra manera más actual, INVERTIR para ganar dinero, para que la cosa siga funcionando y todos los taurinos ganen dinero, que porqué no también se trata de eso, pero no en los términos tradicionales de toma el dinero y corre, que es el motivo principal por el que llevamos cien años hablando, diciendo lo mismo y decayendo.

Vemos tímidos intentos y yo digo que torpes intentos pero bien intencionados de taurinos con buena intención que han tomado la iniciativa y han creado una Fundación como Joselito o subvencionan entradas para los jóvenes como El Juli o  figuras que van a las plazas mayores de los lugares donde van a celebrarse ferias y enseñan a los niños e invitan a los aficionados a mover los chismes de torear. Eso está muy bien, pero es muy pobre, muy poca cosa y sobre todo un esfuerzo que no da sus mejores resultados por falta de estrategia. 
A mi me gusta más la iniciativa de Simón Casas de tratar a las figuras como lo que son, figuras o dicho en parámetros más modernos, estrellas de un espectáculo que se llama tauromaquia o fiesta de los toros, realizando durante el tiempo que dura la feria todo tipo de eventos que tenga repercusión en la ciudad y que debería pasar entre otras cosas por la publicidad y entrevistas en los medios de las estrellas que van a intervenir, de forma que suene allí donde se van  celebrar las corridas y en el resto del orbe taurino a poder ser. Pero una vez más Simón Casas va por su cuenta (y hace bien) pero no es suficiente.

Pues si, la fiesta puede salvarse por un único camino: INVERTIR pero de una forma inteligente, no basta con la buena intención o con el éxito de un profesional, sino con una estrategia comercial y eso sólo puede hacerse desde una visión profesional de la publicidad y pasa por contratar una empresa de asesoría de imagen que sea quien decida cómo y dónde hacer esa inversión.
Pero para eso hacen falta cuartos que nadie está dispuesto a soltar y sobre todo a poner el primero, de modo que hay que obligase ¿cómo? pues propongo desde estas líneas desviando obligatoriamente un 1% (digo este porcentaje por decir uno) de cualquier pago/cobro entre taurinos a una Fundación para la Promoción de la Fiesta e invertir esta cantidad en mejorar la imagen de la Fiesta por medio de profesionales de la publicidad.
Pero aviso para taurinos, si pensáis en repercutir esto en taquilla, ya os habéis equivocado. 

martes, 13 de octubre de 2015

EL CARMEN DE MONTESIÓN (TOLEDO)

Mucho se ha hablado en Toledo desde que abrieron los restaurantes El Carmen vinculados a El Bohío de Illescas, ya sabéis, el restaurante de Pepe Rodríguez, el de la tele y de si tienen una estrella Michelín y parece que la tienen o que se la concedieron pero nunca se sabe si la mantienen. El caso es que queriendo ir a comer y harto de cordero, lubina y chuletón y después de haber probado un restaurante de estrella michelín como Casa José de Aranjuez, cuyo artículo publiqué anteriormente, me decidí por ir a uno de estos El Carmen, por lo que me informé y pregunté a amigos que han pasado por allí y resultó de lo más expectante.
Consultando sus propias páginas y las opiniones de terceros me decidí por El Carmen de Montesión en la Urbanización del mismo nombre, una de las zonas residenciales más sofisticadas de Toledo, que si bien no es una urbanización bonita se ven unos caserones impresionantes y otros que te los imaginas y no logras ver, pero tienen unas tapias enormes de altas y de largas y unas puertas mecánicas de aquí te espero.
Por cierto que El Carmen de la A 42 en Olías del Rey se subtitulaba de El Bohío y ahora no, se llama La Casa del Carmen, pero no he parado a indagar por qué.
De mi paso por Casa José de Aranjuez, resumo que fueron 70 euros de menú, 19 de un Ribera del Duero correcto, más IVA e invitación de gintonic. El resultado gastronómico fue interesante pero lo recuerdo algo insulso de sabores, como aquél lomito asado en picón de encina que te presentaban (seguro que era siempre el mismo) y luego emplatado resultaban cinco rodajitas de carne y se comían con unas pinzas de enfermería que no te decía ni fu ni fa. Eso si, la funcionalidad del restaurante, superior.
Pues bien El Carmen de Montesión lo superó con creces. A los fogones el maestro Iván Cerdeño, que se ha formado con Pepe en El Bohío y con Los hermanos Roca en el Celler entre otros.
El restaurante funciona perfecto y es agradable desde el primer contacto. Llamaron para confirmar la reserva tres horas antes. Al llegar te reciben en un minuto y te llevan a tu mesa perfectamente vestida, amplia y con espacios más que de sobra, preguntan si deseas un aperitivo antes de comenzar (Heineken 3 euros) y comienza la función ¡ya! con un aceite para mojar y flor de sal con pan de hogaza (gallego o candeal exquisitos) una mantequilla al orégano creada en su cocina y una aceituna gorda rellena. 
Aparece Alfonso, el Jefe de Sala que no es otro que el dueño de la anterior Restaurante sito allí mismo Casa Alfonso que se caracterizaba por la calidad y la cantidad pero sin grandes inventos, donde una rodaja de merluza era como la rueda de un coche y a un chuletón no le encontrabas pegas de rico y grueso. Alfonso te presenta la carta donde puedes elegir entre un menú de 40 euros (IVA incluído) con vino y agua y otro de 55 sin bebida y un tercero de 80 (30 más si lo quieres con maridaje de vinos). Ni que decir tiene que elegí el de 40, (ya sabes, la crisis y eso) y el vino titnto que correspondía y que iban sirviendo, (no te ponían una botella)  era Mano a Mano un conocido tempranillo de la tierra fuerte y correoso y si no te gusta pues te ponían otro del mismo corte aunque un poco menos agresivo. Ahí no andan finos, porque hay en nuestra bendita tierra vinos más aterciopelados y más baratos, de modo que ese es un punto a corregir. ¡Qué ganas de empeorar lo superior! El vino vino después de los aperitivos de presentación que traía una sangría muy buena, pero yo lo hubiera querido antes y el agua demasiado tarde aunque no lo eché de menos, para aguas no vamos allí.
El menú se compuso de platos de un bocado:

Arenque sobre pepino, yogur y albahaca, exquisito con todos los sabores perfectamente distinguibles.
Buñuelo de queso, sabroso y ya empieza a notarse la fortaleza del gusto y la saciedad.
Y otros que duraban más:
Gazpachuelo de vendimia (uvas y sardina) riquísimo y refrescante.
alta cocina - cocina de temporada
A la derecha el gazpachuelo


Atascaburras (arriba) que es un plato manchego a base de bacalao, patatas, aceite, azafrán... muy logrado con los sabores típicos de La Mancha perfectamente reconocibles.
Guiso de puerros buenísimo y donde vas notando que te llenas, con claros sabores de todos los ingredientes.
Chipirón (dos) con tinta. Este plato que estaba bueno fue quizá el más flojo, porque sabía a eso pero sin sorpresa o matices.
Taco de vaca con milhojas de patata. Es un tronco de carne de morcillo o zancarrón con una reducción de salsa española muy fuerte y que llena mucho y te deja muy satisfecho, pero no deja de ser una carne de segunda, aunque ahí está el arte. Me encantó.
Al final te ofrecen repetir si te has quedado con hambre y con hambre no te quedas, pero hay que aprovechar y pedí el gazpachuelo que estaba riquísimo y sirvió de desengrasante, como el famoso sorbete de limón.
De postre un dulce con un matiz de almendra amarga delicioso y delicado, finísimo. Luego para el café una magdalena francesa, una nube y una gominola.
La verdad es que la experiencia ha sido para volver y para recomendar, eso sí aquellos que vais de boda y alguna vez habéis dicho "salí con hambre" no vayáis, no porque vayas a salir con hambre, sino porque no está indicado para personas con ese criterio.

miércoles, 22 de julio de 2015

tudesguace.com: insatisfacción total

Había solicitado una pieza para mi vehículo por medio de esta página web con mucho temor por aquello de la distancia, el anonimato, el no ver a las personas que te atienden y ¿Y si no me sale bien? y todas esas dudas que nos asaltan al realizar un pedido por medio de la red.
Me lo sirvió Desguaces Alarcón de Murcia y ¡catapún! todo fue bien hasta que me llegó la pieza, ¡no era la que había pedido! ¿Y ahora qué? Pues eso que si "te envié una (pésima) foto y diste el ok" "que si tú eres el responsable" "que yo dije un color y me lo enviaste de otro", "que si pero yo te envié una foto" "que beis es beis y no gris" que si, que no. ¿Solución? devolver la pieza de 20 euros y pagar los gastos de envío de ida y vuelta, 24 euros más IVA. ¡Me salió la jugada cojonuda! Ahora tengo una pieza que no quiero y 34 pavos menos.
Vosotros mismos, aquí os dejo la política de devoluciones que me enviaron a posteriori.

Política de devoluciones:

1. Solo se admitirán devoluciones dentro del plazo de 7 días laborables desde la fecha de recepción del repuesto.

2. Si la pieza esta dentro del plazo de garantía y estuviese defectuosa, le ofreceremos otra igual y en caso de no disponer de existencias, le reembolsaremos el importe de la misma ( ver punto nº 4).

3. En caso de error por parte del cliente a la hora de tramitar el pedido, le enviaremos otra pieza a cambio y si no disponemos de ella, no abonaremos el importe, sino que realizaremos un vale para piezas, el cual no tiene fecha de caducidad, los gastos de envío de la pieza tanto de ida como de vuelta, correrán a cargo del cliente, quien tendrá que devolvernos la pieza previamente  y sin haber sido  manipulada.

4. El reembolso de las devoluciones se hará mediante transferencia bancaria, dentro del plazo no superior a 7 días desde que recibimos la pieza en nuestras instalaciones.

Deberá conservar el ticket o factura de venta para cualquier devolución, sin este requisito no es tramitad ninguna devolución.
La manipulación de las piezas anula la garantía y la posibilidad de devolución.


Otras posibles situaciones:

1. Que la pieza haya sufrido daños durante el transporte. En este caso será responsable de dichos daños la empresa de mensajería quien responderá legalmente de los daños ocasionados y gastos  de envío.

No obstante rogamos se sigan las siguientes instrucciones a fin de poder tramitar la reclamación a la mensajería con las máximas garantías posibles:

Cuando reciba su paquete, asegúrese de que el producto no haya sufrido daños durante el transporte.
El bulto recibido debe estar externamente en buen estado. En caso contrario, anota este hecho en el albarán del transportista, rechaza el envío y notifícalo por escrito cristina@grupoalarcon.org en las siguientes 24 horas.

Si no tiene síntomas exteriores de haber sufrido ningún daño
durante el transporte, y una vez firmado el albarán del transporte,
ábrelo y comprueba la mercancía.
En casos de deterioro del producto o falta de conformidad debido
al transporte (los cuales no sean manifiestos en el momento de la entrega), deberás notificarlo a cristina@grupoalarcon.org  inmediatamente.
Por exigencia de las aseguradoras de las empresas de mensajería para poder atender su reclamación por daños en los paquetes es imprescindible realizar la notificación de esta circunstancia en el plazo de 24h a partir de la recepción del artículo.

2. La pieza recibida no coincide con lo solicitado. En todo momento es el cliente quien debe darnos todos los datos necesarios para la correcta identificación de la pieza solicitada.
Téngase en cuenta que determinadas piezas requieren de datos muy concretos y determinados del vehículo como puedan ser la ficha técnica, el número de bastidor o incluso la referencia específica de la pieza que se solicita o una fotografía.

Una vez haya aceptado su compra y pagado el precio fijado se entenderá que el cliente acepta la pieza y que se corresponde con  su petición, todas las piezas son fotografiadas, esas fotografías se le envían al cliente para que pueda confirmar que es la misma pieza que el necesita y evitar devoluciones o errores.
Deberá seguir las instrucciones para el envío de la devolución tal y como le indiquen desde nuestro departamento de Pedidos.


Solo en caso de que se procediera al envío de una pieza por error  y el cliente recibiera otra distinta a la aceptada, Desguace Alarcón correrá con los gastos de envío, procediendo a retirar la pieza errónea y al el envío de la correcta, siempre sujetos a disponibilidad del producto en Stock. En otro caso se procederá al reembolso íntegro del precio pagado.